¡¿Por qué?!

1.08.2009


¡¿Por qué regresas, por qué?! Me has lastimado profundísimamente, me traicionaste y hoy me echas en cara -sin pronunciar un solo sonido- mi convicción de que toda puñalada no es más que una oportunidad de per-donar.

Había decidido olvidarme de ti, entender que nuestras vidas se habían separado y que por mis decisiones y mi modo de vida (así como, quizá, mis amistades) sobraba en tu historia. Te desconocí cada vez que procuré acceder a ti y recibí un portazo en la nariz o un capotazo diplomático.

Y ahora reapareces, penosamente asomada por una ventana, y me das la oportunidad de saludarte de nuevo. Y sí, decidido a olvidarte, lleno de cicatrices y heridas aún abiertas, tengo miedo.

Pero, qué diablos, te lo dije hace más de dos años y lo sostengo: las heridas y el miedo no me detendrán nunca.

I shall do it my way!

1 contribuciones:

Emilia Kiehnle dijo...

I see some light, I do. And that´s something worth fighting for.