Cierra los ojos. Siente este abrazo que necesitas y que tu cuerpo añora hoy en la noche. Cierra los ojos y mira el cielo estrellado que se levanta imponente y majestuoso sobre tu cabeza, coronando la Creación de un Dios que no te olvida. Mira el cielo, mira el pasto, mira las paredes que te rodean y que no impiden tu libertad: esa libertad que esperas y necesitas con cada respiro que das. Cierra los ojos. Ciérralos. No los abras, por favor. Quédate un momento más en la penumbra de tus párpados caídos, para que puedas ver y sentir todo lo que para ti vale en este momento la pena. Distrae la mente de la realidad y observa sin mirar la luz del mundo. Siente la mirada sobre tu mirada, sobre tu cuerpo. Siente el suave paso del aliento sobre tu cuello y el calor humano que su cuerpo cercano emana. Cierra los ojos, siente. Mira. Vive. Abraza. Espera. Cierra los ojos e imagina: ella aún está allá.
Y mientras así sea, a ti sólo te queda cerrar los ojos y esperar.
Tengo
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No puedo dejar de escribir. Tengo mil cosas que hacer urgentes y mi alma
escoge precisamente el día de hoy para vaciarse. Me desbordo de emociones,
necesit...
Hace 6 años.
1 contribuciones:
¡Qué bonito! Hace mucho que no leía literatura con tintes poéticos de este estilo. Sencillamente me encantó.
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