Cierra los ojos.

1.24.2009


Cierra los ojos. Siente este abrazo que necesitas y que tu cuerpo añora hoy en la noche. Cierra los ojos y mira el cielo estrellado que se levanta imponente y majestuoso sobre tu cabeza, coronando la Creación de un Dios que no te olvida. Mira el cielo, mira el pasto, mira las paredes que te rodean y que no impiden tu libertad: esa libertad que esperas y necesitas con cada respiro que das. Cierra los ojos. Ciérralos. No los abras, por favor. Quédate un momento más en la penumbra de tus párpados caídos, para que puedas ver y sentir todo lo que para ti vale en este momento la pena. Distrae la mente de la realidad y observa sin mirar la luz del mundo. Siente la mirada sobre tu mirada, sobre tu cuerpo. Siente el suave paso del aliento sobre tu cuello y el calor humano que su cuerpo cercano emana. Cierra los ojos, siente. Mira. Vive. Abraza. Espera. Cierra los ojos e imagina: ella aún está allá.

Y mientras así sea, a ti sólo te queda cerrar los ojos y esperar.

1 contribuciones:

Emilia Kiehnle dijo...

¡Qué bonito! Hace mucho que no leía literatura con tintes poéticos de este estilo. Sencillamente me encantó.