Sentencia Agustiniana

2.06.2007

"Ama y haz lo que quieras". Tan simple como eso, tan grande como eso, tan complejo como eso. Un binomio trascendental que impele a entender la Voluntad, en todos sus sentidos. Es la libertad absoluta, pero también la responsabilidad absoluta: el ritmo, la cadencia, el crescendo vital. Primero amar, después cumplir la verdaderoa voluntad. Y si ésta es la que descubrió el aleman, entonces todo es un ciclo, un círculo virtuoso que podría resumirse en una sola palabra, en un solo diálogo, en un profundo beso de voz.

2 contribuciones:

Emilia Kiehnle dijo...

Se resume, ¿pero se entiende?

Como bien dijiste: es la libertad absoluta, pero no separes la idea de la que sigue, pues en la misma libertad se encierra la responsabilidad.

Zoon Romanticón dijo...

Imposible de separar: "Es la libertad absoluta, pero también la responsabilidad absoluta".

Soy consciente de que con un gran poder viene una gran responsabilidad. De eso se trata este post, jeje.