"Es lógico que el mal que existe en torno de nosotros nos haga sufrir (...) Pero el mal exterior sólo me hace daño si no me deja reaccionar bien, es decir, si reaccionno con miedo, con inquietud, con desaliento, con tristeza; bajando los brazos y desasosegándome en busca de soluciones precipitadas que no arreglan nada; juzgando, alimentando rencores y amargura, negándome a perdonar (...) El mal no procede de las circunstancias externas; procede del modo en que reacciona nuestro interior. <
-Philippe, Jaques; La libertad interior
Tengo
-
No puedo dejar de escribir. Tengo mil cosas que hacer urgentes y mi alma
escoge precisamente el día de hoy para vaciarse. Me desbordo de emociones,
necesit...
Hace 6 años.
0 contribuciones:
Publicar un comentario