Acoger y ser acogido

8.19.2007

"La inocencia interior (esto es, la rectitud de intención) en el intercambio del don consiste en una recíproca "aceptación" del otro, tal que corresponda a la esencia misma del don; de este modo, la donación mutua crea comunión de las personas. Por esto, se trata de "acoger" al otro sre humano y de "aceptarlo", (...) mediante toda la verdad y la evidencia de su propio cuerpo, en su masculinidad y feminidad. Se trata, pues, de una "aceptación"o "acogida" tal que exprese y sostenga en la desnudez recíproca el significado del don y, por eso, profundice la dignidad del mismo"
-Juan Pablo II, cataquesis.

1 contribuciones:

Emilia Kiehnle dijo...

Ya lo leí :)

Danke!