"¿No es ser reconocido como yo lo que todo Ser desea? Pertenecer a la muchedumbre, a la lista acaso interminable de los conocidos no es suficiente para nadie. Es el individuo el que importa al final del día. Recuerdo un pasaje del Diario íntimo de Sören Kierkegaard que leí hace ya tiempo: hablaba sobre una parvada de pájaros y sobre un ave en particular. La muchacha, decía Kierkegaard, no enfoca la mirada en la parvada, sino en su pájaro: sólo él le importa. Lo ha reconocido como insustituible.
Frente a cada uno de los demás pájaros que son irrepetibles y únicos, éste es insustituible: es un yo reconocido por el yo de la muchacha. Y este tipo de reconocimiento no es futil, vacuo, ni pasajero. Es ver, ni más ni menos, la esencia misma del pájaro.
Sin embargo, este reconocimiento no tendría importancia si el ave no se supiera reconocida. Es el saber yo mediante un otro lo que le da relevancia a este reconocimiento. El pájaro comienza a vivir cuando se enfrenta a un otro que lo observa y lo afirma como quien es.
Sólo en ese momento el pajarillo entiende que está vivo, que existe y que vale la pena mantenerse..."
-Lesgle González, Luis Jehan; Diario Íntimo, p. 9
Tengo
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No puedo dejar de escribir. Tengo mil cosas que hacer urgentes y mi alma
escoge precisamente el día de hoy para vaciarse. Me desbordo de emociones,
necesit...
Hace 6 años.
1 contribuciones:
torero
torero
torero...
me ha encantado, un dia le conté a una amiga una cosa parecidisima que me ocurrió casualmente con un pichón y se echóa reir
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