Bestiario II.

11.30.2006


Dragón.
El dragón es uno de los animales más fuertes del mundo. Su piel es áspera y de un grosor tan profundo que es casi imposible herirlos con cualquier arma humana: sus escamas están ordenadas de tal modo que forman una especie de armadura cutánea que no permite el acceso de nada del exterior, pero que también impide, virtualmente, que algo del dragón escape por ahí. Los dragones no lloran, ni sudan. Con la edad esta coraza se endurece hasta que se vuelve, casi literalmente, una piedra agonizante.

Últimamente se ha extendido la creencia de que su peor ataque radica en el poderoso aliento ígneo que poseen; menos extendida es la teoría de que sus mandíbulas son de una fuerza descomunal. Ambas aserciones son falsas. Aunque ciertamente son poderosos medios de defensa y ataque, no son la mejor arma del dragón. Su cola, su inmensa cola, es lo más peligroso que posee esta bestia.

Con sus metros de largo impide que cualquier otro animal de la Creación se le acerque, y si alguno es lo suficientemente temerario para intentarlo pondrá su vida en peligro mortal. Tan sólo el elefante, el unicornio y un árbol que se da en Etiopía están algo salvos del poderío draconiano.

Sólo hay un modo de vencer a un dragón y es conseguir despojarlo por completo de su piel. No es una labor sencilla, pero hay quien afirma que una vez conseguida la hazaña uno descubrirá un pequeño animal, sensible y amable, al que se le puede ayudar a no volver a formar una coraza tal bañándolo en agua a la luz de la luna llena.

Oprimido bajo el dulce yugo de la roca (Fragmento)

11.29.2006


"...Y viendo al dragón huír herido por la dulce arma de la fiel doncella, el caballero levantó la vista al cielo y exclamó para sí mismo: "orgulloso irreprochable he resultado, enseñado por la victoria de la dama, cuyo abrazo venció ya a dos y una bestias. Primero al unicornio, ahora al dragón. Y la tercera déstas soy yo mismo, antaño grave, cual granito, y hoy... hoy, amante encarnación. ¿Pero es que la coraza ha traspazado; se dejó vencer ya la razón? La respuesta es negativa y sin embargo, ¡dice cierto!, más que saber, hoy siento yo".

El caballero notó que se había expresado en voz alta. La doncella lo veía y, vaya sensación extraña, no sintió mínimo ápice de pena. Ella lo había vencido y él lo descubría como algo bueno, algo grande, algo magnífico. La doncella doblegó al guerrero. La guerrera rescató al humano.

Quizá -pensó- de eso solamente se trataba todo...".
-Lesgle González, Luis Jehan, Relatos en torno a una autobiografía

Otro poema de los dones.

11.27.2006


Gracias quiero dar al divino Laberinto de los efectos y de las causas
Por la diversidad de las criaturas que forman este singular universo,
Por la razón, que no cesará de soñar con un plano del laberinto,
Por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
Por el amor, que nos deja ver a los otros como los ve la divinidad,
Por el firme diamante y el agua suelta,
Por el álgebra, palacio de precisos cristales,
Por las místicas monedas de Ángel Silesio,
Por Schopenhauer, que acaso descifró el universo,
Por el fulgor del fuego,
Que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
Por la caoba, el cedro y el sándalo,
Por el pan y la sal,
Por el misterio de la rosa, que prodiga color y que no lo ve,
Por ciertas vísperas y días de 1955,
Por los duros troperos que en la llanura arrean los animales y el alba,
Por la mañana en Montevideo,
Por el arte de la amistad,
Por el último día de Sócrates,
Por las palabras que en un crepúsculo se dijeron de una cruz a otra cruz,
Por aquel sueño del Islam que abarcó mil noches y una noche,
Por aquel otro sueño del infierno,
De la torre del fuego que purifica
Y de las esferas gloriosas,
Por Swedenborg, que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
Por los ríos secretos e inmemoriales que convergen en mí,
Por el idioma que, hace siglos, hablé en Nortumbria,
Por la espada y el arpa de los sajones,
Por el mar, que es un desierto resplandeciente
Y una cifra de cosas que no sabemos
Y un epitafio de los vikings,
Por la música verbal de Inglaterra,
Por la música verbal de Alemania,
Por el oro, que relumbra en los versos,
Por el épico invierno,
Por el nombre de un libro que no he leído: Gesta Dei per Francos,
Por Verlaine, inocente como los pájaros,
Por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
Por las rayas del tigre,
Por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
Por la mañana en Texas,
Por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
Y cuyo nombre, como él hubiera preferido, ignoramos,
Por Séneca y Lucano, de Córdoba
Que antes del español escribieron
Toda la literatura española,

Por el geométrico y bizarro ajedrez
Por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
Por el olor medicinal de los eucaliptos,
Por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
Por el olvido, que anula o modifica el pasado,
Por la costumbre, que nos repite y nos confirma como un espejo,
Por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
Por la noche, su tiniebla y su astronomía,
Por el valor y la felicidad de los otros,
Por la patria, sentida in los jazmines, o en una vieja espada,
Por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable
Y se confunde con la suma de las criaturas
Y no llegará jamás al último verso
Y varía según los hombres,
Por Francis Haslam, que pidió perdón a sus hijos por morir tan despacio,
Por los minutos que preceden al sueño,
Por el sueño y la muerte, esos dos tesoros ocultos,
Por los íntimos dones que no enumero,
Por la música, misteriosa forma del tiempo.
-Borges, Jorge Luis

Éxito y Luz.

11.24.2006

Éxito y Luz, dos palabras de despedida. Una oración y un deseo. Hoy mi alma desea escribir de Libertad, de solemnidad y de tranquilidad. Ni Tempestad ni ímpetu. Sólo paz. Búsqueda de equilibrio. Virtud. Y como diría la Artista: vivámoslo juntos entonces.

Dos veces con la misma piedra.

11.21.2006


"El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra"
-Dicho popular mexicano


Hace unos dos años cometí un error. Hace un mes lo cometí de nuevo. Es extraño cómo en dos situaciones similares uno puede intelegir mal y errar. Lo sé, es humano. Pero no me gusta en absoluto.

De haber escogido bien habría evitado una carga de dolor, la que ésta sea. Debe haber un modo de corregir esos errores, si no en retrospectiva, sí hacia el frente, con el futuro en los ojos.


Por ahora sólo puedo disculparme, pedir perdón.

Unexpected song

11.14.2006

Bestiario I. (Respuesta a un post de E.K.M.)

11.06.2006

Unicornio.

El unicornio es un animal salvaje parecido al caballo pero de un tamaño más mesurado. Su color varía del blanco brillante, puro, simple, esplendoroso, hasta una tonalidad de plata similar a la que algunas veces posee la excelsa Luna.

Durante muchos años se ha intentado su captura, pero es un animal tan esquivo que se generaron muchos relatos en torno al mejor método para cazarlo. Estos relatos -medievales en su mayoría- se acercan más a la metáfora y al simbolismo religioso que a la realidad, sin embargo todos están muy apegados a un hecho por demás innegable: al unicornio sólo lo puede domar una doncella buena y de gran corazón.

Cuando una doncella se le aparezca a la bestia, ésta se le acercará lentamente. El unicornio es un animal precavido. La doncella y el animal comenzarán a acercarse lentamente hasta que éste pose su cabeza sobre el regazo de ella. En ese momento la doncella tomará con sus manos el cuerno de la bestia. El unicornio estará domado en ese momento.

Sin embargo se debe tener cuidado. El unicornio, aún domesticado, es una bestia salvaje. Si percibe peligro para él o para la doncella en la que ha depositado su cabeza, desenvainará su cuerno de las manos de la doncella y se enfrentará contra cualquier enemigo hasta la victoria.

Hay quien ha escrito que en las más cruentas batallas el unicornio pelea hasta la muerte. Esto es falso, pues este animal al momento de ser domesticado se aleja de la raza de los caballos y se acerca a la del fénix: no muere. Puede pelear una batalla y caer herido hasta las cenizas más de mil veces, pero siempre se levantará, brillante como siempre, blanco o plata, para seguir protegiéndose y protegiendo a la doncella a quien le entregó su cornamenta.

Carta abierta... e inconclusa.

11.02.2006


"The only baggage you can bring
Is all that you can't leave behind... "
-U2, Walk On


Lo único que no puedes dejar atrás es lo que eres. Tu individualidad: ese ser personalísimo -irrpetible, único e insustituible-. Lo demás es contingente: lo cargas hoy, pero mañana puede quedarse relegado como una piel antigua. Por eso es tan grande entender que no quiero lo-tuyo, sino que te quiero a ti.

Sí, a ti. Como individuo: reconocible entre toda la masa de distintos "tu"s que circulan por las calles de nuestro mundo. Yo te quiero a ti en cuanto eres un yo-en-para ti. Sin eso no querría a una persona, sino a una ilusión, un sueño, un ser carente de insustituibilidad. Un ente. Y un ente, una ilusión, un sueño, una interpretación jamás podría hacerme sonreír, pensar, sentir, reír como tú. (Así, este cariño es, siguiendo a Kierkegaard, un asunto de conciencia "con lo cual no puede ser un asunto de impulsos e inclinaciones o un asunto de sentimientos o un asunto de cálculo intelectual").

Te quiero: creo que esa es la idea, no de la carta sino del factum sobre el cual aquí reflexioné un poco. Entender a Ouraníou está muy bien, pero inconcluso. Siempre hace falta la bilateralidad "yo-tú"...

Y aquí dejo de escribir, con el final (y el futuro) abierto...