Otro fragmento...

3.29.2007

"Silencio. Escucho sus pasos contaminar el eco de los míos. Me sigue.

La sombra no ha desaparecido y su rostro me persigue ingrávido por todos lados. Yo camino hacia la luz que está al final del pasillo, pero la sobra me sigue. Me da miedo. Estoy solo con ella y si quisiera podría consumirme en ella, perderme para siempre y fallarle a todos aquellos que me esperan detrás del final del pasillo.

-¿Todos aquellos que te esperan? -escuché entonces hablar a la sombra-, ¿pero es que alguien te espera?

Temí la amenaza de la sombra. Uno, cuando posa su mirada en la obscuridad de una sombra deja de ver bien: conoce la nada y la sinrazón ofusca cualquier intento de dirección en la vida. Al menos eso fue lo que sentí cuando volví la mirada y la clavé en la negrura de la sombra que me hablaba. ¿De verdad alguien esperaba que pudiera salir de ese pasillo que recorría?

-¡Por supuesto que sí! -la respuesta saltó por fin a mis labios-, ¡por supuesto que sí! Pues si eres sombra es que alguna luz te ha proyectado... y yo escogí tener esa luz en mi historia. Hoy la encuentro aún enfrente, iluminándome el pecho y el rostro. Por eso tras de mí puedes preseguirme. Mas cuando salga de este pasillo seré uno con la luz y entonces no habrá sombra que me persiga. Sí, al menos la luz me está esperando. Y es una luz encantadora.

(...)

Entonces la sombra dejó de hablarme por un rato. Sabía que aún bastante pasillo me separaba de la luz, pero también entendió que no caminaba sólo por el corredor."

-Lesge González, Luis Jehan; Casa de espíritus, p. 67

Fragmento.

3.26.2007


"El otro acompañaba mis pasos. No lo podía ver, pero la sensación de silente nadería, así como la ahumada nebulosa que opacaba mi mirada (hacia dentro y hacia fuera) lo revelaban.

El otro es un empedernido acompañante, pero por lo general no sabe ocultarse bien. Quizá lo haga a propósito, pero no lo sé. Por eso la nada y el humo lo hicieron evidente ante mis ojos. No puedo decir que siento miedo de él, me ha acompañado toda la vida, al igual que ese otro otro que se sabe esconder mejor. No, no es miedo. Pero descubrirlo tan cercano me provoca nauseas y angustia. Mucha angustia. Y esa angustia es la que me da miedo. La nada me recuerda la ausencia, la lejanía, el tiempo, la contingencia. La nada es polvo que se escurre entre los dedos de Dios y que baña las almas de los hombres. Las almas no son nada, pero están bañadas por ella... en algún sentido.

Tengo miedo. Mucho miedo. Miedo de la angustia.

Tengo angustia. Mucha angustia. Angustia de nada.

(...)

-¿Por qué esa cara? - me preguntó [Irene] cuando me vio entrar en la habitación.
-¿Por qué esta cara, preguntas? Pues bien, has de saber que no pasó nada. Por eso tengo esta cara. No pasó nada y, sin embargo, siento que me acompaña de nuevo...
-¿Quién?, ¿quién te acompaña?
-Ya sabes quién, mi Irene. Él, él me acompaña: la sombra que me aterró aquella noche de insomnio de la que te platiqué aquella noche mientras cenábamos pasta a la luz de una vela... Tengo miedo..."

-Lesge González, Luis Jehan; Casa de espíritus, pp. 3 y 14

Gracias a la vida

3.18.2007


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Pasión y Música.

3.16.2007

Les comparto el concierto para piano de Rachmaninoff, tocado por Horowitz. Es pasión absoluta. Espeo que lo disfruten.





fünf

3.13.2007


Tadaima

Autorreferencialidad proposicional.

3.02.2007



  1. Esta proposición es falsa
  2. La siguiente proposición es verdadera:
  3. La anterior proposición es falsa.
  4. Si esta proposición es falsa hay tres proposiciones antes que ella.
  5. Este gis es blanco.
  6. Este "gis" es azul claro.
  7. Esta no es una proposición.
  8. "Esta" tampoco es una proposición.
  9. Si el inciso siete es verdadero entonces: esta sí es una proposición.
  10. "Esta es una proposición" es una proposición.
  11. """Esta es una proposición" es una proposición" es una proposición" es una proposición.


¿Les quedó claro?

Sobre el viaje.


“El viaje es en esencia una ruptura de la continuidad. Lo mismo hace la fiesta en versión breve”.
-Reyes Heroles, Federico; El abismo, p. 167