Le pregunté a mi alma, ¿hay luz aquí? Y me mostró su luz. Y me iluminé. Y con esa luz descubrí que mi cuarto era mayor. Le pregunté entonces al mundo, ¿hay luz aquí? Y el mundo me dio su luz. Y con ella vi que mi cuarto era mayor. Fui entonces con los otros y les pregunté, ¿tienen ustedes la luz que aún me falta? Y me dieron su luz. Y con ella vi que mi cuarto era mayor. Recurrí entonce a mí,y me pregunté que si yo tenía la luz, y me di más luz. Entonces descubrí que el cuarto era mucho más grande.
Ahora veo que el cuarto no es que sea grande. Simplemente es que mientras más luz busco, más luz tengo y más espacio para luz descubro en mí.
El dolor que me embarga es que sé que sólo hay un modo de iluminar todo el cuarto.Y es que no otro, sino alguien, quiera iluminarlo con la luz de su propio cuarto.Y no hay quien se haya atrevido a intentarlo.
Tengo
-
No puedo dejar de escribir. Tengo mil cosas que hacer urgentes y mi alma
escoge precisamente el día de hoy para vaciarse. Me desbordo de emociones,
necesit...
Hace 6 años.
0 contribuciones:
Publicar un comentario