Terror

3.31.2008


No te vayas, quiero que te quedes a mi lado.
¿Qué no entiendes que sin mí no eres nada? Frío pedazo de detritus irrelevante. Humano desagradecido, sinvergüenza y apócrifa alma llena de mediocridad.

No te vayas, nadie puede protegerte como yo.
El mundo es frío y despiadado allá fuera y no sabes cómo caminarlo. Eres ingenuo y tu pobre mente está confundida. Eres débil e inexperto, ¿qué te hace pensar que puedes sobrevivir en este infierno llamado mundo?

No te vayas, vivo para velarte el sueño y para darte lo que necesitas.
Tu inocencia acabará por violarte en las noches, te desnudará y te dejará tirado en la banqueta con la piel lacerada y los ojos llorosos. No eres fuerte, haber sucumbido a tus prejuicios lo demuestra. Los grilletes de tu religión te hacen esclavo, ¿y así piensas sobrevivir sin mí?

¡No te vayas!
¿Puedes abandonarme después de todo lo que he hecho por ti? Yo, que te di todo, que te ayudé a madurar, que te hice un hombre. ¿Qué te ofrece el mundo que me das la espalda? Te olvidas de que todo lo que te he dado es por amor, porque solamente veo por tu felicidad.

¡Quédate!
No hay quien pueda cuidarte como yo, no tienes más seguridad de que nada te pase si te separas de mi ala protectora. Aquí está cálido y seguro. Sólo te pido a cambio que no me abandones, que no dejes de verme a los ojos y de hacerte a mi imagen y semejanza. Conságrate a mí y sueña que eres libre mientras reímos como antaño mientras comemos y bebemos buenos vinos.

¡Olvídate del mundo! No te vayas.
Sólo yo puedo hacerte feliz.