Bendita Vacuidad.

2.19.2008


"Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo;
Porque fuerte es como la muerte el amor"
-Cantar de los Cantares


Llega un momento en la vida en que el hombre se desnuda frente al mundo, se vacía de todo lo que es y se vuelca sobre la nada en una entrega absoluta.

Ese es el momento en que la vida puede comenzar a vivirse en completa humildad, bajo el yugo divino de someterse a las poéticas manos de un otro que lo reciba. Es la Fe absoluta, la confianza plena de que lo que el otro haga del hombre será algo bueno, lo mejor.

Es dejar de ser, para comenzar a poder. Es cambiar los paradigmas y romper las cadenas de la infértil certeza y la inmóvil seguridad. Es dejar atrás el miedo, desapegarse de las circunstancias y hacerse uno con el otro, por el otro, hacia el otro.

Dios proveerá.

De viaje

2.05.2008


Un viaje es un momento que rompe con la continuidad de lo cotidiano. Es un paréntesis o unos puntos suspensivos que dejan atrás la historia hasta cierto instante escrita para generar una nueva línea discursiva en la propia vida.

Por eso son tan necesarios de vez en cuando.

Yo acabo de regresar de uno que disfruté bastante. Viajé a Guanajuato bajo el pretexto de mi cumpleaños. ¿Por qué Guanajuato? Porque allá comenzó hace más de un año un capítulo novedoso en mi existencia, porque en ese pueblo se esconde el gusto del pasado y la promesa de un futuro. Para mí, ir de nuevo a esos callejones y plazuelas significó más que vacaciones. Fue compartir, construir, recordar; fue levantar la mirada y disfrutar lo cotidiano, otra vez, lleno de esa magia que muchas veces se desgasta o por uso o por urbana desatención...

...Mas hay otros tipos de viaje, unos que no pueden ser narrados en líneas de un cuaderno o de un blog. Son viajes íntimos que requieren visitar los parajes más obscuros de algún Castillo o las olas más salvajes de un océano picado.

Esos también son viajes necesarios, momentos de paréntesis existencial que ponen en orden algunas fibras de la propia vida. Son rupturas del enviciado presente que permiten el florecer de un amanecer nuevo y luminoso. Son un nuevo inicio: el punto final de un párrafo que ha de dejarse atrás.

Sea cual sea el motivo o la naturaleza del viaje, siempre son necesarios para regresar al mundo con nuevos bríos y con una mirada profunda y alegre, nueva, limpia y llena de expectación.

Para todos los viajeros: Bon voyage!